8 rtas

Perdedor

Siempre fui un perdedor. Desde el principio y hasta el final, cuando muera, seguramente seguiré siendo así. No tengo carácter y creo que esa es una de mis más grandes debilidades y que ayuda mucho en mi calidad de perdedor.

Mi primer recuerdo de perdedor fue en el jardín de infantes por supuesto. Una edad crítica, donde uno es bastante ingenuo o al menos yo lo era. Uno de los chicos con los que siempre me juntaba, Federico, era un presumido pero al punto de inventar cosas que no tenía. Y qué mejor que un iluso para alardear de aquellas cosas. Un día me dijo que tenía los morphers de los Power Rangers y que venían los robots y todo, como en la serie que veía todo los santos días en la televisión; y yo me lo creí completamente. Me lo había creído a tal punto que tuvo que admitir que me estaba jodiendo y yo como un pelotudo ahí caí, más o menos, de que el tipo era un chamuyero. Y cuando venía a jugar, yo tenía mi morpher de los Power, pero lo usaba él. Sí, en mi casa, mi juguete, ¡y lo usaba él! Y yo lo dejaba, porque no tenía autoridad, era un perdedor y no tenía carácter.

Pero no sólo en mi primer infancia pasaba eso. Ya en la primaria era el blanco de todas las burlas. Más cuando empecé a usar ortodoncia, y con mucha tranquilidad expliqué mi problema: respiraba con la boca abierta. Mis compañeros eran una manga de forros (supongo) y enseguida comentar el problema me valió el mote de pescado. Pendejos de mierda.

LoserOtro problema que tengo, y que aún persiste, es mi síndrome de Peter Pan. En 8º año, cuando mis compañeros crecían a tasas chinas y yo me quedaba abajo porque mi pubertad fue tardía, las hormonas de mis compañeros empezaban a cocerse bajo el fuego. Mientras tanto yo hacía que entendía cuando me hablaban de que buen culo que tenía esa mina, o cuando mi mejor amigo mencionaba que la chica que me gustaba usaba pantalones ajustados. Ahora, sí, entiendo que es que una mina tenga un buen traste o buenos pechos, pero en ese entonces, todavía no le encontraba el atractivo y una vez más, quedaba como el boludo. Ni hablar cuando se puso de moda el juego de cartas de Yu-Gi-Oh! en Argentina y las cartas truchas se vendían como pan caliente y nos poníamos a jugar, mientras muchos nos miraban con desdén por estar a los 14-15 años jugando a juegos de cartas de un dibujito animado, mientras ellos, tipos grandes y maduros, ya salían a bailar, a fumar y tomar cerveza. Tuve muchas discusiones, pero seguí jugando y de hecho jugué a esas cartas casi hasta los 17.

Cuando senté más o menos cabeza y mis hormonas empezaron a funcionar de acuerdo a la lógica puberal empezaron a aparecer juegos como la botellita. De nuevo con mi falta de carácter, pero también mi extrema timidez con las mujeres, me sentaba en la ronda pero callado, sin decir nada. Y sin embargo, cuando me tocaba a mí con alguna chica, “yo no jugaba”. Recuerdo que una chica me miró y me dijo: “ah, pero vos Félix no estás jugando”. Y no. ¿Qué le iba a decir? ¡Sí, dame un beso! Tanta falta de escrúpulos no tenía. E incluso cuando di mi primer beso di demasiados rodeos para besar a una piba que no me gustaba y que luego me daría muchos dolores de cabeza. Luego para dar el primero posta con cariño y sentimiento, ¡también tardé! El segundo también, pero ahora ya el último no. Algo aprendí.

En conclusión siempre fui un perdedor en muchos sentidos, siempre estoy en la media y a veces tirando para abajo. Me gustan muchas bandas o estilos de música que me da vergüenza a veces reconocer. Me la doy de geek pero no sé un choto. Me la doy de otaku pero gracias si vi la repetición de Dragon Ball Z en Cartoon Network. Me la doy de gamer pero el último juego que di vuelta fue el Tiny Toons para Sega Genesis que hace años que intentaba dar vuelta. Me la doy de escritor pero mis cuentos podrían estar en El Alquimista de Coelho, lo cual me parece una total vergüenza. Me la doy de Blogger, pero lo único que consigo son pelotudos que me vienen a bardear porque soy un amargo (y lo peor es que hasta puede que tengan razón). Como diría el Licencioso Jasper, “vivo con la ele en la frente”. Y no estoy para nada orgulloso de eso.

8 rtas

“Las mujeres son todas Doñas Juanas”

Hoy es el día de la mujer. Si bien he escuchado a mucha gente que sostiene como argumento que tener un día de la mujer es malo, porque es como “el día del animal” porque está al mismo nivel, debo decir que no estoy de acuerdo con tal idea. Porque en pleno siglo XXI, con lo que nos damos que somos una sociedad moderna y nos horrorizamos con las misóginas costumbres del pasado, todavía las mujeres siguen siendo bastardeadas por el simple hecho de ser mujeres. Tenemos una presidenta mujer, y cuando se manda cagadas, cuando un opositor la crítica, cuando alguien quiere desacreditarla no pone en juicio, cosa que es totalmente razonable, sus decisiones políticas, sino el simple hecho que es una mujer. Que es una puta, que se opera la cara, que se vive comprando ropa, que es una conchuda, que ella no gobierna sino su marido desde la sombra. ¡Cuánto machismo! El hecho de ser mujer hace que ni siquiera los errores políticos que comete sean de ella, y por el contrario son de su marido, el hombre fuerte, el que gobierna, porque el hombre gobierna, la mujer no puede porque es inútil y puta.

Ella es una puta, pero Berlusconi en cambio es un viejito simpático, que tiene 30 minas de 18 en su súper mansión, y hasta tiene una actitud rockera por eso, y es gracioso y es un groso y que “si yo tuviera la guita que él tiene, haría lo mismo”.

Esta vez me gustaría proponer para hacer honor a las mujeres cambiar esa estúpida idea de “hombre = ganador” (¡ganador! ¿Ven? ¡Gana, es algo positivo!) y “mujer = prostituta” (¿hace falta que añada algo?). Equiparemos, las mujeres son todas putas, entonces los hombres son todos putos (en el sentido de prostituto, ¿no?). Así tiene que ser la verdadera equiparación entre el hombre y la mujer. La presidenta es una inepta, pero porque lleva a cabo malas políticas, no porque sea una mujer. Martina es una ganadora, no una puta. Los hombres son como Don Juan, las mujeres son entonces con como Doña Juana.

Feliz día de la mujer.

6 rtas

La inmortalidad apesta (?)

“¿Sabés lo que pasa? La inmortalidad está buena, pero hasta cierto punto. Lo mejor y lo que a mi me gustaría sería morir, pero poder reencarnar cuando yo quiera con todos los conocimientos y todo lo que sabía antes de morir. Así estaría más bueno.”

Yo, en un sueño, anoche.

Tampoco entiendo qué significa.

10 rtas

Varieté de cosas que me pasan y que a nadie le importa

  1. Ayer tuve una regresión temporal al 2006. Todo el mundo me lo dice, “es una lástima que se hayan peleado por eso”. Pienso lo mismo, es una lástima porque es un tipo que aprecio y respeto mucho, con su manera de ser, sus creencias, con todo lo que tiene, lo respeto, porque era mi mejor amigo. “Un placer hablar con vos, che”. Igualmente.
  2. Mi vieja va a hacer el secundario. Desde el año pasado que estaba con la idea y por varias cosas no pudo, pero este año se puso las pilas y se decidió, de lunes a viernes de 18:30 a 22:30 va a hacer el secundario y me parece genial que lo haga, a pesar de todo, y de sus 40 años. Ya me veo cagándola a pedo porque no hizo la tarea a la vieja, jajaja.
  3. ¡Yo empiezo a cursar mi carrera! Sé que lo dije en una bocha de entradas anteriores, pero estoy muy ansioso, quiero empezar ya, quiero estudiar algo que por fin me gusta, de una empiezo a estudiar Gramática y después veré el resto, pero esa seguro. ¡Quiero empezar ya!
  4. Me cansé de Twitter. Saqué el cosito que tenía acá en el blog, y hace años que no abro TweetDeck y cuando abro la web, me aburro y lo saco. Mi ausencia de la web este verano por estar en Mar del Plata supongo que habrá influenciado, pero cuando vuelvo pierdo los ánimos. Si sigo alguno en Twitter y está leyendo esto, por favor no se sienta tocado, pero supongo que no estaré siguiendo a la gente adecuada, por decirlo de alguna manera. A veces por razones políticas, porque los comentarios de ciertas personas me irritan, pero eso es lo de menos. Otras veces me di cuenta que sigo a perfectos imbéciles, que por ejemplo se ponen contentos por el terremoto en Chile, porque “no somos hermanos”. Quizás soy yo el del problema y en algún momento vuelva, pero por ahora, no.
  5. ¡Me estoy quedando sin espacio en el disco la puta madre! Mucha música, muchos capítulos de series, voy a tener que empezar a quemar algunas cosas en DVD porque mi pobre PC no da más.
  6. Y nada, eso, un post totalmente irrelevante y estúpido al que nadie le dará bola. Como todo este blog.
5 rtas

Musa

Musa

Bueh. Si así empezamos el año… Y si el delivery de musa falla, bueno, yo tampoco tengo la culpa. Creo, bah.