03/03/2008

Conversación en un café (al día siguiente 2)

-Cada vez te entiendo menos... ¿Qué querés decir con eso?
-Eso, estúpido. Que te amo. Por eso que es me distraje. Se supone que yo tenía que darte una charla para levantarte el ánimo, nada más. Pero, no al final quería acercarme a vos, y no pude conmigo misma. Y como ves ahora te estoy diciendo esto que no se supone que te diría.
-¿Me amás?
-Sí. Te amo.
-Pero, ¿te das cuenta de lo que decís? Apenas me conocés.
-Eso es lo que vos creés. Yo te conozco mucho más de lo que vos pensás.
-Probáme eso.
-¿Por qué creés que te encontré acá? ¿Por qué creés que te sigo tanto? Y lo más importante, ¿por qué intenté hacerte feliz? ¡Porque sabía que estás mal y ya no soportaba verte así, ¿entendés?!
-Sí, y no. Cada vez entiendo menos de quién sos.
-No te puedo decir. Eso sí que no. Y ya te lo dije ayer, estando acá estoy poniendo en riesgo mi trabajo. Y quizás mi vida.
-¿Para tanto es?
-Sí. Para tanto y más. Yo no tengo que estar acá. Pero no encontré otra salida para hacerte feliz. Ya no podía hacer nada. Se supone que no tengo que intervenir en tu vida, sólo tengo que vigilarte. Pero es que cada día viéndote, tenía cada vez más ganas de acercarme a vos. Y ahí es cuando empecé a amarte. Pero no puedo tener contacto con vos.
-Pero qué sos, ¿una espía?
-Ja, ja, ja, ja, ja... No, tonto. Soy algo parecido, pero nada que ver.
-¿Eh?
-No me presionés. Ya te dije demasiadas cosas.
-Menos tu nombre.
-¡Y no te lo voy a decir!
-¿Por qué no?
-Porque... No quiero que te enamorés de mí. No quiero que te acuerdes. Quiero que esto sea como un sueño que una vez tuviste y nunca más me veas en tu vida.
-Mirá, para enamorarme ya no necesito saber tu nombre... Esto, es muy, muy confuso. Pero...
-¿Qué?
-Yo sólo quiero saber una cosa. ¿En serio me amás o estás confundida? Porque...
-¡¿En qué idioma te estoy hablando?! ¡En castellano, me parece! ¡Te amo, sí, te lo dije! ¿Cómo querés que te lo muestre, eh? ¡Ya sé cómo!

(Se levanta de la silla, y agarrándolo de los hombros, lo acerca hacía ella y lo besa.)

-No... Me excedí... Estoy haciendo mal, estoy haciendo mal... No me tengo que enamorar de quien protejo, no, no, no...

(Sale llorando y corriendo del bar. Él se queda atónito y sale corriendo a la calle, a buscarla. Al salir mirá hacia todas las direcciones, pero ella no está)

-Ese beso fue... fue hermoso... fue... angelical...

2 respuestas:

  1. ay re lindo! era de suponer q el beso fuera "angelical"

    muy lindo la verdad!

    te dejo bessos

    ResponderEliminar

Haga su comentario acá abajo, está permitido y recomendado por 8 de cada 10 dentistas que recomiendan Cenzodine y 8 de cada 10 gatos que prefieren Güiscas y 8 de cada 10 peluqueros que recomiendan Cedal