05/03/2008

Conversación en un café (última parte)

(Al día siguiente, a la misma hora de la mañana. Hace un frío inusual, y el aparece en el café ataviado con una gran campera. Se sienta en el lugar de las otras veces.)

-¿Dónde estás? ¿Dónde estás...? ¿Dónde estarás...?

(Se acerca el mozo.)

-Buenos días. ¿Cómo está?
-Bien.
-Aquí tiene el menú...
-Gracias...

(Atina a irse.)

-Espere.
-Sí, ¿en qué puedo ayudarlo?
-¿Se acuerda de la chica que estuvo conmigo ayer y anteayer acá?
-¿La de pelo castaño y ojos claros?
-Sí, ella. ¿No la vio usted por acá en algún momento hoy o ayer?
-Hoy no, y y ayer hasta el momento que estuvo con usted... No apareció de vuelta por acá. O al menos yo no la vi.
-Entiendo. Gracias.
-De nada.
-Un café con leche y tres medialunas por favor.
-Enseguida se lo traigo.
-Gracias.

(El mozo se va.)

-Mierda... No la entiendo. ¿Por qué se tuvo que ir así? ¿Qué era lo que tanto le impedía explicarse? ¿Por qué una vez que alguien me ama, se tiene que ir así? Me enamoro, y como siempre es para sufrir. Siempre...

(Deja caer su cabeza sobre la mesa, poniéndola entre sus brazos.)

-Quiero verla... Aunque sea cinco minutos más... Que me explique todo. ¿Qué le cuesta? Puedo guardar el secreto.

(Enseguida, una nena de unos siete años entra al bar. Está toda sucia y su ropa raída. Algunos la miran con lástima, otros con asco y otros con indiferencia. Enseguida empieza a pasar por todas las mesas, repartiendo estampitas. Pasa por la mesa de él, y pone la estampita cerca de su codo.)

-¿Qué es esto?
-Una estampita del ángel de la guarda.

(Toma la estampita y la mira con detenimiento. Sacá unas monedas de su bolsillo y se las da a la nena. La nena las toma, luego pasa por las otras mesas donde recibe algunas monedas, en otras la estampita de vuelta y en otras monedas y la estampita. Luego se va.)

-El ángel de la guarda... ¿Por qué...?
-¿Por qué te parece tan familiar?

(Escucha la voz de ella, que entra por la puerta y camina hasta sentarse en el lugar de los días anteriores.)

-Eh... ¡Vos! Estás acá, viniste.
-Sí. Vine.
-¿Por qué te fuiste así?
-Porque lo nuestro no puede ser. Te lo dije.
-¿Por qué?
-Uf... Dame esa estampita.
-Sí, tomá.
-Gracias. Mirá. ¿Tenemos algo en común esta imagen de la estampita y yo?
-Eh... No... No sé... Pero...
-Pero te parece que sí. Porque tenemos mucho en común.
-¿Sos...? ¿Un ángel?
-Sí. Soy un ángel. Pero no cualquiera. Soy tu ángel de la guarda.
-¿Sos mi ángel de la guarda?
-Sí. Por eso es que te amo tanto. Fui asignada a cuidarte desde chico y por eso te amo como nadie. Mi misión es cuidarte todo el tiempo, en todo lugar. Por eso es que te seguí todo este tiempo, por eso es que sé dónde estabas, por eso qué sé cómo te sentís. Ella, ella te marcó mucho, ya lo sé. Pero vos estás sumido en su recuerdo, la llorás todo el tiempo. No soporto verte así... Pero se supone que no debo intervenir en tu vida, porque vos tenés libre albedrio.
-¿Y entonces para que estás si no podés intervenir?
-Yo sólo te sugiero cosas. Y vos elegís si escucharlas o no. Pero vos no creías en mí, entonces se hacía más difícil mi trabajo. Pero a pesar de todo yo siempre estoy, y yo siempre te amé.
-Eso es imposible... Vos... Esto tiene que ser una joda.
-¡No lo es! ¿Ves? ¡Eso es lo que pasa! ¡Vos no creés en mí! Por eso es que tuve que tomar esta decisión drástica, por eso tuve que bajar del cielo. Yo te puedo ayudar. No te sientas tan solo. Sos una persona hermosa, sos muy bueno, sos muy agradable. Hay muchas cosas lindas en vos. Yo las veo y sé que alguien las va a ver y se va a dar cuenta. Pero si seguís como estás, no vas a llegar a ningun, lado, ¿entendés?
-No, vos...
-¡Sacáte ese pesimismo de mierda, estúpido! Mirá con la frente en alto. Si es posible, y para creer que sos más de lo que crees, convertí a todos en basura, y después humanizalos. Así vas a ver lo que sos, lo que valés.
-Pero ahora... Yo quiero estar con vos. Yo te amo a vos.
-Yo siempre voy a estar con vos, siempre. Pero vos no me vas a ver... No me vas a ver nunca más en la vida. Pero voy a estar con vos, tontito. Nunca te voy a dejar sólo.

(Él sonríe, se levanta y la abraza.)

-Realmente sos un ángel.

(Ella lo abraza.)

-Voy a creer en vos. Lo juro. Me siento culpable por haberte ignorado, por no haber creído en vos...
-Está bien. No te preocupes. No voy a ser el primer ángel guardián en ser ignorado. Lo que quiero es que seas feliz.
-Entonces nunca más te voy a ver...
-Yo no dije eso.
-Dijiste que nunca más en mi vida te voy a ver.
-Sí. ¿Pero de dónde creés que vengo yo?
-Es cierto, qué tonto. Entonces te voy a ver.
-Siempre que te portés bien, ja, ja, ja...
-Ja, ja, ja, ja, ja... Por volverte a ver, te juro que me hago sacerdote.
-Ja, ja, ja... Sos divino.

(Se levanta y se acerca a él, y lo besa.)

-Me tengo que ir.
-Está bien.

(Se acerca a la puerta del café. Él se para rápidamente y le grita:)

-¡Esperá!
-¿Qué?
-¿Cómo es tu nombre?
-Lo siento. Eso es algo que vos vas a tener que descubrir. No te lo puedo decir yo. Beso.
-Cuidate.
-No, tonto, tenés que decir: "cuidame", porque esa es mi labor. Te voy a cuidar. Te amo.
-Yo también.

(Ella se va por la puerta. Él la ve irse, luego se sienta. Llega el mozo con el café.)

-Acá tiene.
-Gracias.
-¿Estuvo hablando con la piba, no?
-Sí. ¿No le parece un ángel?
-Tengo que admitir que sí. Es muy bonita.

(Toma su café, sonriendo. Ya no está más solo en el mundo. Ahora estaba iluminado por la luz de su ángel, de su ángel guardián. Miró la estampita, le sonrió, y después la guardo en el bolsillo, tomando un sorbo de café.)

-Fin-

Y no sé si esta historia fue real o mentira. Si me pasó a mí o a alguien más. Pero yo creo que mi ángel algún día se aparecerá y me dará las esperanzas para seguir. O quizás ya lo hizo... mientras escribía este relato.

7 respuestas:

  1. Wow! eso me llego bien adentro... necesito mi angel ahora mas que nunca... sera casualidad??

    Buen Blog y segui asi!

    San!

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  2. Esta muy bueno!

    Pero, espero que no lo tomes a mal, lo digo como comentario "constructivo" me gustaría mucho más que la historia termine en el beso angelical, dejar la incógnita, la duda..

    Y lo d final, de "No sé si esta historia..." me encantó, en especial el final "O quizás ya lo hizo..mientras escribía este relato." eso estuvo buenisimo ;)

    Saludos!

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  3. San: Yo creo que las casualidades no existen. Si las causalidades.

    Germán: En realidad lo consideré a dejarlo así. Pero el personaje era muy ingenuo y no lo podía dejar así. Y además ese cierre que te gustó, hubiera quedado fuera de lugar si le daba fin antes. Pero sí, me gustaría más que termine en el capítulo anterior.

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  4. Muy bueno el final... la verdad que armaste una muy linda historia.

    Y eso que yo no creo en ángeles... es más, para ser sincero cuando leí que se trataba del ángel de la guarda dije: "uuuh, la cagó", pero cuando terminé de leerla toda, me gustó como historia y me entretuvo por varios días!

    Felicitaciones!

    Un abrazo!

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  5. Los invito a leer mi nuevo blog:


    El camino de un hombre con historias paralelas tratando,simplemente, de develar que es ese misterio que lo atormenta.


    http://siguiendoelmisterio.blogspot.com/

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  6. Muy bueno, me gustó como está escrito. Deluxe. Saludos.

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  7. Seba: Muchas gracias. Yo no creía. Pero cuando uno está al límite, cree en cualquier cosa.

    Gabriel Lipmann: Gracias por la invitación, pasaré.

    Jotapé: Gracias, che. Saludos para vos también.

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