(Un hombre leyendo el diario. Mira la mesa contigua y ve a una muchacho y una muchacha jóvenes. Los dos se encontraban en un café, tomándose unos cortados. El hombre centra su atención en ellos.)
-Sí, trabajo, estoy en una empresa de seguros.
-Mirá vos, qué bueno.
-¿Y vos qué andás haciendo de tu vida?
-Estudio, como te dije. Psicología.
-Qué lindo. Siempre te gustó, ¿verdad? Tenías buenas notas en el colegio, me acuerdo, en la materia Psicología...
-Bueh, sí, sí...
-Bah, en realidad en todas las materias. Eras una buena alumna.
-Bueno, no tanto. Zafaba muchas veces.
-Bueno, pero zafabas. Yo no... Me pasé todos los veranos estudiando las ecuaciones químicas, las teorías del inconsciente... Siempre fui un mal alumno...
-Ja, ja, ja... Bueno, pero vos tenías otras cosas...
-¿Cómo otras cosas?
-Sí, otras cosas...
-¿Cómo qué?
-Y bueno... Las chicas, mis amigas... Bah, en realidad todas las del curso pensaban que eras un lindo chico.
-¿Eh?
-Sí, en serio. Había algunas de primero y de segundo también.
-¿En serio? Qué mal gusto que tenían...
(El mozo se acerca al hombre, quien pierde el hilo de lo que dicen los jóvenes.)
-¿Qué va a tomar, señor?
-Shhh, callese... (Habla sin mirar al mozo, mirando detenidamente la otra mesa en su lugar.) Digo... (Mirando al mozo.) Un capuchino...
-Enseguida se lo traigo señor.
(El hombre les presta atención para seguir escuchando la conversación).
-Sí, y Nacha también creía que eras lindo.
-No, ella me odiaba.
-Pero pensaba que eras lindo igual.
-Mirá vos...
-Sí, así era.
-Che, ¿y vos?
-¿Yo qué?
-Vos... ¿Qué pensabas?
-¿Yo? Bueh... Eh... Me gustásss... (Se corrige) Me gustabas, sí. Como a las demás, me parecías lindo también.
-Vos también me gustabas.
(La muchacha se pone roja, avergonzada)
-No, en serio.
-Pero vos andabas con la petisa, con Adriana.
-Bueno... Pero si yo estuve con ella fue porque vos no me dabas bola.
-Ah, bueno, pará...
-No, en serio... Vos me gustabas. Y si anduve con otra fue porque vos no me dabas bola.
-Bueno, pero yo...
-Pero bueno... Mirá lo que es el destino...
-¿Por?
-Nos reunió de vuelta quizás signifique algo, ¿no te parece?
-Eh... Mirá, qué sé yo.
-¿Tenés novio?
-¿Pero vos no tenías novia?
-No, nos peleamos. ¿Tenés novio o no?
-No, no tengo.
-¿Y hacés algo este fin de semana?
(Ella se queda muda. El mozo le trae el capuchino al hombre de la mesa contigua.)
-Eh, tengo que estudiar bastante. Y tengo algunas cosas que hacer.
-Bueno, pero no estás toda la noche estudiando... Podemos ir a tomar algo por ahí.
-De hecho, ¿no estamos tomando algo ahora?
-Bueno, pero sería más como una cita, ¿no te parece?
-Eh... Mirá Julio... Eran otros tiempos vos y yo éramos distintos... Vos eras distinto...
-Bueno, bueno, entiendo la negativa... Pero me quedó una duda durante todo este tiempo... ¿Te puedo preguntar?
-Sí, claro...
-Bueno... ¿Por...?
(Entra una mujer que en un tono relativamente alto saluda al hombre.)
-¡Edu! ¿Cómo estás?
-Juana, por favor, calláte.
-¿Qué manera es esa de saludarme, che?
-¡Juana! ¡Callate!
-(Gritándole y poniéndose delante de la línea de visión del hombre.) ¿Qué es tan importante, eh?
-Shhhh... Corréte.
(La empuja levemente para ver a la mesa contigua, pero ve, desilusionado que los jóvenes ya no están.)
-¿Qué es lo que tanto mirás...?
-(Piensa) La puta madre, su fueron y no sé qué le iba a preguntar... (A la mujer) Nada, nada, Juana... Tardaste, che.
(Otra mujer ocupa la mesa que otrora los jóvenes habían ocupado.)
-Y bueno, ¿qué querés? Te tengo que contar algo, ¡no sabés lo que pasó!
-¿Qué cosa? Contáme.
-Estaba en lo de Laura y aparece en la casa un tipo que dice que, ¿te acordás del marido de María que...
(Y mientras tanto, la mujer de la mesa de al lado, disimuladamente empieza a escuchar la conversación entre el hombre y la mujer, bastante interesada.)
Muy bueno, che.
ResponderEliminarMe encanta escuchar conversaciones ajenas e inventar todo lo que me perdí.
Hay gente que va a los bares o "cafés" solo para escuchar las conversaciones de los demás!!
ResponderEliminarSaludos!!!
Jes: La parte linda de ser impune ante la distorsión de historias, ja.
ResponderEliminarCandorosa: Y puede ser... Yo no, por lo menos... Ja.
si esto salio de tu cabeza es... genial!! te diria que hasta parece presenciado!!!
ResponderEliminarLeandro: Salió de mi cabeza, efectivamente, pero no exagere no quiero que se me suban los humos a la cabeza.
ResponderEliminarLa parte linda es que se volvieran a juntar los chicos. Y quería saber más, grr
ResponderEliminarbesiito :)
Voy a hacer que se te suban los humos a la cabeza. Me encanta este blog. Entro cada tanto, y siempre me atrapan tus posteos. Muy bueno. y ya que salió de tu cabeza... ¿qué le iba a preguntar el muchacho?.... :P
ResponderEliminarSaludos!
Dolores y Lucas: No sé... Ni yo sé qué le iba a preguntar, ja, ja, ja...
ResponderEliminarsalio de tu cabeza?? es muy bueno!!... pero yo tambien quiero saber, que le iba a preguntar julio antes de que llegue esa señora??
ResponderEliminarLeandro: Misterios de la vida... Ja, ja, ja, ja...
ResponderEliminarHola Félix, no, no, asi no vale, queríamos saber que le iba a preguntar..y bueno, tendremos que apelar a la imaginación :)
ResponderEliminarMuy muy bueno!!! un retrato visual y auditivo a travès de palabras, me gustó mucho!
Besote!, buen finde!
Sil: Ya lo dije, es que ni yo sé qué le pregunto... No me puedo imaginar nada...
ResponderEliminarMuy bueno!
ResponderEliminarDejarnos con la intriga, que feo e interesante al mismo tiempo :P
A mi es una de las cosas que más curiosidad me da, saber de que hablan a veces las personas, y lo que más me intriga siempre es qué es lo que escuchan en su mp3. O cómo es qué están en ese lugar en ese momento, como llegaron, etc.. lo bueno es que de las conversaciones se puede saber algo!
Germán: Chusma. Ja.
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