Un día me planteé si ciertos mensajes dejan de tener vigencia. Porque tanto emisor como receptor cambian de contexto y contacto, en términos del esquema de la comunicación de Jakobsón. Quizás también sea, en cierto sentido, aunque más abstracto, de código.
Sin embargo, los mensajes, después de reflexionar un poco, no es que dejan de tener vigencia. Siempre están vigentes. Siempre van a decir eso que decían, pero ahora ya no tiene sentido para aquellos emisores y receptores originales. Quizás para otro. Quizás para alguien como yo, que piensa en el mensaje y diciendo: ¿qué habrá pasado con las personas que escribieron ese mensaje? Claro, tengo que aclarar que es un mensaje con un código escrito.
Sí, un mensaje que un día dos personas dejaron impreso en algún lugar perdido. Y cuyo sentido de ser era demostrar al mundo algun aspecto de la realidad o no.
Pero ahora, dentro de este intento de análisis objetivo, pienso que en realidad ellos no estaban seguros del mensaje. Porque incluso a veces, incluso mediante la escritura donde uno se toma medianamente un tiempo para reflexionar lo que se va a decir, no está seguro de lo que escribe. O más bien, está seguro, pero luego se arrepiente de haber escrito lo que escribió.
Ahora, si estuvieramos en el lugar de uno de los emisores, uno de estos puede decir que sí, que en aquel momento estaba seguro de aquel mensaje. Quizás ahora se arrepienta del mensaje por cuestiones de ética, de moral, psicológicas o hasta quizás traumáticas.
Un mensaje es un signo. Y un signo, según el semiótico Charles Sanders Peirce, "es algo que representa algo para alguien en algún aspecto o carácter".
Pero creo que es mejor abordar esta teoría con un ejemplo. "Aguante Sacachispas" de un hincha en una pared. El emisor se centra en la función expresiva, es decir en aquella que imprime su sentimiento acerca de su equipo de fútbol, o sea que lo quiere, que lo aguante. Si escribe eso, seguramente será porque el equipo estará bien, estará ganando algunos partidos y tendrá algún lugar privilegiado en su cariño. Sin embargo, el mismo mensaje estaría totalmente fuera de contexto o el emisor daría un mensaje totalmente distinto si la racha del equipo fuese negativa.
Entonces los mensajes dependen del contexto (social o emocional) en que sean emitidos. Lo que se diga hoy puede cambiar totalmente.
Imaginen que Juan y María se amaban. Y entonces pusieron en una parte del Parque Centenario, en la Facultad de Derecho o en un colectivo que iba a la Ciudad Universitaria de la UBA, etc, un mensaje aclarando ello. Luego, Juan y María se separaron. Ese mensaje pierde totalmente sentido frente a esta situación al cambiar el contexto y contacto de los emisores-receptores.
Pero sin embargo, los mensajes están ahí todavía. Desgraciadamente para Juan.
Tranquilo Juan, el tiempo se encargará de borrar los mensajes. Todos cometen ese tipo de errores. Al fin y al cabo, tampoco el mundo hace las cosas demasiado bien. Y además, no te conviene pensar en esa clase de pelotudeces. Lo dijo algún teorico de por ahí, seguro: Lo pasado, pisado. Pise su pasado de una vez, por favor.
No me diga que me hizo hacer todo este análisis, señor Juan, porque se acordó de María. Por favor, señor, no me vaya a decir eso que estaremos fritos.
Para el ejemplo uno me parece que el contexto es lo que menos importa. También podríamos interpretarlo como un mensaje de un hincha de corazón que banca a Sacachispas gane o pierda.
ResponderEliminarFunciones intervinientes en el mensaje:
Emotiva, claramente. Fática, clarísimamente. Poética, puede ser. Referencial... ¿qué es lo que quiere decir precisamente el término "aguante"?
Basta, basta... me quema la cabeza esto, qué podrida me tiene Jakobson!!!
Y si, lo pasado pisado! Pero de todo se puede sacar algo positivo, aunque cada vez que veamos el mensaje escrito nos agarre un ataque de urticaria!!!
ResponderEliminarBesos
seeeeeee
ResponderEliminar"juan" y "maria"
pero por favorrr...
¿Y los que se "tatúan" el mensaje en el cuerpo, eh?... ahí la cosa se pone peor aún...
ResponderEliminarTanto amor, tanto bli bli... y después... ¡¡lo nuestro terminó!!!
Y ahí anda por el mundo el salame con un corazón con flecha que lo atraviesa y unas letras que rezan:
"Silvia te amo"... y ¡¡vaya a saber donde anda Silvia ahora!!!, seguro que revolcándose con otro... ¡¡si señor!!
Y ¿qué hacemos con el tatuaje ahora, eh?... se complica la cosa... porque unos corazones tallados en un árbol o pintados en unas rocas al lado de la escultura a Alfonsina Storni frente a playa "La Perla"... con dejar de pasar por allí alcanzaría... pero ¿y qué hacemos con un tatuaje, eh?
Ufa, me cansé de escribir...
¿Cuál era la pregunta?... (?)
Saludos y desvaríos varios...
y los mensajes satanicos que aparecen si pones para atras un disco de Xuxa??
ResponderEliminarAh! cierto que ya el vinilo quedo out, bueno pero el rumor quedó.
y los mensajes subliminales que te ponen en las peliculas de Brad Pitt tipo "tome coca cola", "sea rubio", "adopte un koala"... eh??
ahora que lo releo... ¡cualquiera mi comment!...
ResponderEliminarlo puedo borrar???... ah no, es un mensaje indeleble :P
chau, ahora si me voy
ResponderEliminarno se porque, pero me la agarre con este blog jajjajajaj
Es muy cierto lo que decís, el problema de escribir algo es que al hacerlo, se está eternizando un mensaje.
ResponderEliminarCito de Dickinson(una poesia para lo que sea, increible)
"Una palabra muere
cuando es dicha,
dicen.
Yo digo
que recién empieza a vivir
ese día. "
Quizás, cuando pierde el sentido real o, aquél con el que fue escrito algo. Es cuando realmente empieza a valer. Las palabras de amor impresas no sirven para mucho, tallar un te amo vale menos que decirlo al oido de la otra persona. Ahora bien, cuando uno ya no ama, ese mensaje queda. Y por eso uno se cuestiona sobre por qué, alguna vez lo talló en el arbolito. Son la memoria, la fotografía de los sentimientos, nuestros o ajenos. Como este post, quizás un día, pienses algo completamente distinto, pero cuando lo leas te cuestionarás sobre cuál fue la causa por la que lo hiciste. O cuándo yo lea otro día una poesía que no significaba nada, por ahí, vale mucho más que antes. Eso es lo curioso de la eternidad, está en constante movimiento!
Igual creo que me aparté un poco del tema :P jaja
Por cierto, cito también, de Agos:
"seeeeeee
¡juan" y "maria'
pero por favorrr..."
:P
saludos!
Jes: Si existe ese hincha, no es argentino. Y aguante Jakobson, pero el periodista de Telefe.
ResponderEliminarStella: Aguante la urticaria. Mentira. Pero el pasado tiene que estar pisado, bien pisado, a punto puré.
Agos: Ja, ja, ja, ja, ja, ja... Sos una HDP. Ja, ja, ja...
Candorosa: Bueno, se puede solucionar buscándose otra que tenga el mismo nombre y listo.
Dalma (x3): Para nada, los mensajes subliminales no sólo están en los discos, sino que también en las propagandas. Y la semiología los estudia, igual que los comentarios indelebles, ja, ja, ja. Y agarretela con mi blog, así parece que tengo más comentarios... (?)
Germán: No, todo lo contrario, creo que fuiste el único que habló del tema central. Y la verdad es que todo el tiempo vamos cambiando la manera de pensar. Por eso está bueno volver un poco atrás y ver cómo éramos y cómo cambiamos.
No se para mi que estudiar letras te está limando el cerebro...
ResponderEliminarjo, que pasaba por aquí de casualidad y me enganchó la disertación...y eso que soy un ama de casa madurita no universitaria...
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