“Si yo fuera usted”
Si yo fuera usted, habría descubierto la secreta clave de la felicidad. Usted no lo ha logrado porque se lo impide la preocupación de ser quien es y no otra persona completamente distinta. Pero si usted me hiciera dueño de su responsabilidad, yo haría con ella todo lo que usted y yo, sin conocernos, hemos deseado hacer cada vez que nos sentimos predispuestos para el disparate y que es precisamente lo que ninguno de los dos se atreve a hacer.
[...] si yo fuera usted o si, dicho en otra forma, usted fuera una persona distinta, uno de sus compañeros de oficina, por ejemplo, dormiría hasta cuando le diera la gana, se bañaría cuando se lo exigiera el cuerpo y llegaría a la oficina una hora antesde que los demás empleados empiecen a abandonarla. Yo me preocupo por mí. Si yo fuera usted, su responsabilidad me importaría un pito.
[...] Si yo fuera usted haría lo que usted mucha veces ha deseado hacer y no se atreve. Yo, es verdad, no me atrevo. Pero si yo fuera usted me atrevería. Saldría a la calle en vestido de baño, con un paraguas abierto y, en algunas ocasiones, sin lo uno ni lo otro. Saldría en los términos de lamentable desnudez en que me echaron al mundo, con un pañuelo protector en la cabeza y un sartal de latas vacías amarrado a la cintura, pelando un gallo vivo por el sector comercial, sin preocuparme de lo que se pudiera decir de mí —porque todo se diría de usted, ese es el secreto— ni de las medidas policivas que pudieran timarse en mi persona, que, en ese caso, sería la suya.
Claro que usted es incapaz de semejante extravagancia. Yo también lo soy. Pero si yo fuera usted, el problema estaría resuelto.
Lo que nos convierte a ambos en individuos desdichados es precisamente el hecho de de ser realmente quienes somos y no otra persona totalmente distinta. Probablemente a usted también le guste. Pero estoy de que el día que almuerce con una langosta cruda me haré digno de un cómodoy merecido ataúd. Si yo fuera usted, ¡qué hartazgo de langosta cruda el que me daría!
De un tiempo para acá tengo deseos de arreglarlelas cuentas a alguien, pero no me atrevo porque sé cuáles serían las consecuencias. Usted está en una situación semejante y la imposibilidad de llegar ante ese ciudadano y decirle: «Usted es un tal por cual», y seguir dándole una lavada hasta cuando quede dignamente calificado de ojos de perro azul, le intranquiliza a usted hasta el extremo de que ha perdido la buena digestión. Ni usted ni yo podemos hacerlo. ¡Pero si yo fuera usted...! Lo malo es que cada uno no puede ser sino quien es. Por eso el mundo anda como anda.
Gabriel García Márquez
"Si yo fuera usted", Noviembre de 1950 en "Textos Costeños I"
[...] si yo fuera usted o si, dicho en otra forma, usted fuera una persona distinta, uno de sus compañeros de oficina, por ejemplo, dormiría hasta cuando le diera la gana, se bañaría cuando se lo exigiera el cuerpo y llegaría a la oficina una hora antesde que los demás empleados empiecen a abandonarla. Yo me preocupo por mí. Si yo fuera usted, su responsabilidad me importaría un pito.
[...] Si yo fuera usted haría lo que usted mucha veces ha deseado hacer y no se atreve. Yo, es verdad, no me atrevo. Pero si yo fuera usted me atrevería. Saldría a la calle en vestido de baño, con un paraguas abierto y, en algunas ocasiones, sin lo uno ni lo otro. Saldría en los términos de lamentable desnudez en que me echaron al mundo, con un pañuelo protector en la cabeza y un sartal de latas vacías amarrado a la cintura, pelando un gallo vivo por el sector comercial, sin preocuparme de lo que se pudiera decir de mí —porque todo se diría de usted, ese es el secreto— ni de las medidas policivas que pudieran timarse en mi persona, que, en ese caso, sería la suya.
Claro que usted es incapaz de semejante extravagancia. Yo también lo soy. Pero si yo fuera usted, el problema estaría resuelto.
Lo que nos convierte a ambos en individuos desdichados es precisamente el hecho de de ser realmente quienes somos y no otra persona totalmente distinta. Probablemente a usted también le guste. Pero estoy de que el día que almuerce con una langosta cruda me haré digno de un cómodoy merecido ataúd. Si yo fuera usted, ¡qué hartazgo de langosta cruda el que me daría!
De un tiempo para acá tengo deseos de arreglarlelas cuentas a alguien, pero no me atrevo porque sé cuáles serían las consecuencias. Usted está en una situación semejante y la imposibilidad de llegar ante ese ciudadano y decirle: «Usted es un tal por cual», y seguir dándole una lavada hasta cuando quede dignamente calificado de ojos de perro azul, le intranquiliza a usted hasta el extremo de que ha perdido la buena digestión. Ni usted ni yo podemos hacerlo. ¡Pero si yo fuera usted...! Lo malo es que cada uno no puede ser sino quien es. Por eso el mundo anda como anda.
Gabriel García Márquez
"Si yo fuera usted", Noviembre de 1950 en "Textos Costeños I"









8 respuestas:
Si yo fuera usté, no se que haría, pero siendo yo... el problema es que tampoco se...
Saludos!!!
PD: García Márquez, un maestro!!!
Uh estoy arruinadísima, mañana le doy una leida .
Hoy solo me quiero relajar en mi cama ♥
muy profundo el texto
saludos, hacia mil que no venia por sus pagos
beso, hasta pronto!!
mientras iba leyendo, iba pensando "la pucha pero que bien que escribe este muchacho", hasta que lei que era de Gabriel Garcia Marquez, que supongo ahora me diria "si yo fuera usté, agarraria un libro de vez en cuando"
Candorosa: Ja, ja, ja... Si yo fuera otro... La verdad es que sí sabría qué hacer.
Dolores: Todos estamos igual, ¿eh?
Nativas: ¡Es verdad! Hace rato no se te veía... Espero que vuelva pronto...
Dalma: No, no... ¡Ojalá pudiera escribir yo así...! ¡Ojalá!
Absolutamente genial. García Márquez es un genio, ese texto es impresionante. Gracias por citarlo!
"Si yo fuera ud, le diría que sea yo, asi yo sabría que hacer siendo Ud.y ud siendo yo"
Muy lindo texto, un beso grande :)
Espectacular. Deberíamos ser otros de vez en cuando
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