El año pasado (quizás por razones distintas, pero...) me pasó lo mismo, empecé posteando casi diariamente y por estas épocas gracias si posteaba semanalmente.
(Waaa... Como si la blogósfera se fuera a inmutar porque no posteás, ¿quién te creés que sos?)
La cosa es que con esto del nuevo laburo y algunas cosillas más, estoy a mil. Pero literalmente. Si no cortan el servicio del tren porque hubo un accidente, es porque se le ocurre a alguien cortar la vía para protestar por las retenciones al impuesto del aumento de la vergamota. Uno ya no sabe por qué la gente protesta.
Y así acontece que cuando llego a las rejas de mi casa, quiero abrirlas para meterme adentro de mi casa, mandar a la mierda los zapatos y tirarme en la cama.
Pero acontece también, que cuando meto la llave en el portón de la reja, no se abre. A veces hay que hacer un poco de fuerza para que abra, y lo hago. Nada. De vuelta, con más ganas y más fuerza y no se abre.
—¡Pero la puta que lo parió, me voy a perder “El Muro Infernal”!
Me calmo. Respiro. Vamos, con ganas que se abre. ¡Fuerza!
Pero nada.
—A ver... ¿Qué carajo pasa con esta cerradura?
Introduzco la insultada llave en el orificio donde corresponde, y con un suave movimiento, pero muy lento y suave, y un suave en tono de característica de algún producto vendido por propaganda de TV, digo. Y la puerta se abre.
Enseguida me río ante la situación, mientras abro la puerta.
—La puta madre... Esto tiene que ser una señal —pienso en ese momento. Y pensé en la oración que titula a esta entrada.
PRI!
ResponderEliminarAcá si vale descontextualizar el post.
OT: ¿el muro infernal?
"Con paciencia y con saliva, elefante se..."
ResponderEliminarNo desespere, las personas que viven en Capital Federal o sus alrededores, sufren el estrés de las manifestaciones callejeras!!!
No haga que el portón de la reja padezca su estrés, señor!!!
Saludos!!!
Hacé como yo, dejá grabando en VHS todos los días "El muro infernal", por las dudas que no llegués (?)
ResponderEliminarcuando lei del boludo que no tiene nada que hacer y se pone a leer esto me dio cargo de conciencia!
ResponderEliminarun garronazo lo del porton de tu casa, en mi casa tambien pasa, es momento ya de cambiar la cerradura!
El malhumor causado por el trabajo y la sociedad es el primer paso hacia el comienzo de una vejez prematura.... :P
ResponderEliminarSaludos!
si no fueras un cachorro inocente diria que todo el post tiene un tremendo y profundo doble sentido
ResponderEliminarAhh te entiendo a la perfeccion lo de los viajes y sus kilombos, por eso me mude para caballito el año pasado....
ResponderEliminarLo feo es llegar a tu casa (como me paso muchas veces) con unas ganas terribles de hacer pis y que te pasen esas cosas, o que no encuentres la llave del maldito porton (como tambien me pasaba)!!!
Y respecto a la suavidad, me pasa lo mismo con la perilla de la hornalla de la cocina: tenes que empujarla para adentro y encontrarle "el calce justo" para que gire sin problemas.. lo aprendi luego de partir una de las otras perillas...
Y si, si se lee descontextualizado se entiende para la chacota..
Y Lean, yo también me senti mal por leer lo del banner!! me recordó a la primera vez que lei " P*to el que lee.."
Saludos
Tienen las mentes podridas... Hablo de insertar cosas en los orificios, ¡y ya me vienen con segundos sentidos, la pucha madre!
ResponderEliminarChe tu header me hizo sentir mal también... y con respecto a lo de la anécdota: acá en Rosario también hay muchas manifestaciones de todo tipo, encima ahora estan re-pavimentando la peatonal Córdoba asi que también hay "embotellamientos" de personas
ResponderEliminary si no, igual te quedaba la posibilidad de ver el muro infernal en un bar
ResponderEliminarbah, no sé, no creo que pongan ese programa en los bares