El pobre trabajador, empezó a comer lechuga en reemplazo a la desaparecida zanahoria. Y empezó a aceptarla como parte de su menú diario. Extrañaba a la zanahoria, a los carotenos y a ese color naranja que tanta felicidad le había dado. Y aunque la lechuga era rica, era un buen componente de la ensalada y era deliciosa, no podía ignorar su antigua voracidad para comer zanahoria.
Una tarde resulta que el trabajador muy hambriento y comió lechuga con tomate. El noble vegetal verde lo satisfizo, lo había dejado bien y sin hambre. Y no extrañó a la zanahoria.
Ahora tenía a la lechuga y la zanahoria estaba más lejos ahora… La añoraba, pero la lechuga estaba para él a su entera disposición…
¿Cómo iba a ignorarla?
Estoy intrigado con esto de las metáforas. Está interesante el texto.
ResponderEliminarSaludos!
PD: soy @gastonbrc de twitter.
Creo que ya voy entendiendo muy profundamente de que va esta metafora.
ResponderEliminarMe parece que para el hombre este, la zanahoria tenia que ser muy especial o rara como para que la quisiese tanto.
me hiciste acordar un libro, cuyo título he olvidado aunque lo leí hace relativamente poco, donde el protagonista se afanaba una bicicleta, pero dentro del canasto de la bicicleta, que era una bicicleta de mina, había una tortuga, entonces el chabón iba por los bares y se compraba siempre un sandwich de milanesa con lechuga, y se comía el sandwich y le daba la lechuga a la tortuga
ResponderEliminarmirá vos, vengo a descubrir ahora que lechuga rima con tortuga :)
jajajajajja me encantó el comentario de Horacio!! jaja!! :) ja!
ResponderEliminarMe parece perfecto que le guste la lechuga y que empiece a olvidarse de a poco de la zanahoria, porque muchas veces nos quedamos extrañando cosas del pasado y no disfrutamos de lo que tenemos hoy en día, porque tal vez, en este caso, la lechuga sea mucho mejor que la zanahoria...
Mmm, creo que esto terminaria algo asi:
ResponderEliminarLuego para el señor vendra el tomate en remplazo de la lechuga, el pepino por el tomate, el brocoli por el pepino y unos meses despues cuando todo marche viento en popa con el zapallito verde te cruzaras nuevamente a la zanahoria y solo le pedira la hora!!
Gas, algún día, quizás vía Twitter, le explique.
ResponderEliminarAneris, creo que es muy especial para él.
Horacio, jajajaja. Qué bueno eso, jajaja. Compraba el sangüich para darle la lechuga. Acordate cuál era así lo leo.
Azu, quizás sí, quizás no. Quién sabe.
Leandro, sos un capo resolviendo estas historias.
¡¡¡Perolaputamadre se me cayó internet el martes!!!
ResponderEliminarPensé mandarte mensaje pero..
Aaaay, querido Fezz. A ver si te dejás un poco de joder con la ensalada y le hincás el diente a un buen cacho de carne! jajajajaja
Que estés bien.
Después hablamos ;).
Besotes :).