—¿Tenés un plan? —dijo Catriel.
—Sí… ¿No dijiste que es una sombra?
—Sí.
—Entonces ya sé qué tenemos que hacer.
Danilo tramaba algo, lo notaba en sus ojos y en su actitud. Catriel lo miraba desorientado, pero cuando vio que Danilo una vez más se abalanzaba hacia el enemigo, lo imitó, pensando que era parte del plan. El espía se encontraba en aprietos, porque Danilo se venía con todo. Y aunque su clon tenía mucha fuerza, Catriel también tenía fuerza. Yo me recuperaba de a poco del ataque, pero no podía hacer nada, mis fuerzas no estaban lo suficientemente altas para ayudarlos, y me sentía mal por eso.
En un momento Danilo golpeó al espía quien cayó unos metros más atrás al suelo. Estaba tan debilitado apenas podía levantarse. Eso aprovechó Danilo y se acercó a Catriel.
—¡Hacé que venga su clon para el lado del original!
—¡Sí! —dijo Catriel, quien parecía que confiaba plenamente en Danilo.
El clon, a diferencia del original, no tenía mente propia, era una extensión del cuerpo del original. La técnica consiste en dictarle cosas con la mente a clon, y la orden era derrotar a Catriel, y la seguiría a rajatabla hasta que el espía reaccionara. Ahí entendí el plan de Danilo, era desconcertar al clon. Cuando Catriel corrió, el clon lo siguió frenéticamente como si su vida de ello dependiera e hizo que se acercara a unos metros del original que recién reaccionaba.
—¡Ahora es el momento! —gritó Danilo.
—¿El momento de qué?
—¡Sombras! ¡El clon es una sombra! ¡Ustedes son el clan de la luz, ¿no?! ¡Usá un ataque de luz que desaparezca la sombra! ¡Si la luz se esparce sobre él, no habrá sombras y desaparecerá! La sombras son sitios donde la luz no pasa, y en el lugar donde están los dos no hay objetos, ¡la luz acabará con las sombras!
—¡Sí! ¡Tenés razón!
Era un plan brillante, nunca se me hubiera ocurrido y me extraño que a Catriel tampoco se le hubiera ocurrido. En ese instante éste se elevó en el aire, puso sus manos en el pecho y desde el aire gritó “¡Zan Egradiliux!”. Una gran columna de luz cayó sobre el espía y el clon y por un momento la noche se volvió día en el lugar.
Cuando recuperé la vista, el clon del espía había desaparecido. El espía original estaba debilitado en el suelo, enceguecido por el ataque y lastimado.
—Perdiste… No eras tan fuerte —dijo Danilo.
—Ya vas a ver. Este no es el final.
En un abrir y cerrar de ojos, el espía desapareció del lugar. Su espada también y no pude detectar más su energía en la cercanía.
—¡Se escapó! —dijo Danilo.
—Obvio —dijo Catriel bajando desde el cielo—. Es un espía, no se especializa en la lucha, si no en recolectar información y huir. Y creo que recolectó mucha información.
—Bueno, por lo menos Vanya está bien. Yo no doy más —dijo Danilo.
En ese momento cayó el piso rendido. Catriel se acercó a él y lo miró. Enseguida noté que todo atisbo de energía etérea en él había desaparecido y creo que Catriel lo notó.
—¿Estás bien? —me preguntó Catriel.
—Sí.
—Boluda… Si no te hubieras descuidado, lo podrías haber vencido vos sola.
—Callate, pelotudo. No lo pude evitar… ¿Está bien?
—Sí. Está agotado, uso mucha energía, aunque él no se dio cuenta… ¿Este es el famoso Danilo? ¿Es cierto que absorbió el diamante oscuro?
—Sí. Así es.
—Tenemos que hacer que quede de nuestro lado. Si el clan oscuro lo tienta vamos a estar perdidos. ¿Qué creés que va a hacer?
—No lo sé bien. Peleó por su instinto de supervivencia y por conveniencia.
—¿Por qué conveniencia?
—Porque sabe que yo tengo algo que el quiere…
—…respuestas.
—Exacto. Por ahora no queda nada que hacer… Llevémoslo a la casa.
—De acuerdo, vamos. ¿Podés volar?
—Sí, ya recuperé algo de mi energía.
—Vamos entonces.
Catriel cargó a Danilo entre sus brazos y con Vanya se elevó en el cielo, en dirección a la casa de Alexis.
Al fin! =)
ResponderEliminarPuto espia, medios putos los blanquines tambien, que lo usan a Danilo.
Ya se va a armar el solo su Clancito... jaja