08/07/2009

Enfermedad

“Soy el remedio sin receta y tu amor, mi enfermedad”
Andrés Calamaro

—¿Lencinas?

—Uh, ese soy yo, es mi turno.

—¿Qué tal?

—Buenas tardes, doctor.

—Igualmente, tome asiento.

—Gracias.

—Digame… ¿Tiene fiebre, dolor de cabeza, fatiga?

—¡No, no, no! No vengo por la Gripe A, doctor…

—¿Ah, no? Disculpe entonces usted. Lo que pasa es que no se habla de otra cosa acá adentro en estos días…

—Me imagino, sí.

—Entonces, dígame, ¿qué es lo que le pasa?

—Mire doctor, no sé… Empezó hace un par de meses. De repente siento como algo acá en el pecho, como algo que siento.

—¿Algo cómo qué? ¿Dolor?

—No, dolor no. Una… ¿molestia? Algo así…

—Ajá, ¿notó algún otro síntoma?

—Sí, sí. Este… por ejemplo, hay días donde veo todo como color de rosa.

—¿Color de rosa? Ajá… ¿Le sucede hace mucho?

—Sí, hace un par de meses. A veces me dan ganas de sonreír, así como así. Por nada…

—Mmm… Entiendo. Dígame, Sr. Lencinas… ¿Sintió algo en el estómago?

—¿En el estómago?

—¿Mariposas?

—¡Sí, sí! Ahora que lo pienso, sí.

—¿Y eso que siente en el pecho es como algo que quiere salir?

—¡Sí! ¿No tendré algún problema de visión o algún problema cardíaco?

—No. Lamentablemente tengo que decirle que usted tiene una enfermedad que no tiene cura.

—¡¿Qué?!

—Lo siento mucho.

—No, no puede ser… ¿Doctor, qué tengo?

—Usted está enamorado. Son los síntomas clásicos. Sensación en el pecho, ver el mundo color de rosa, sonreír como estúpido, mariposas en el estómago… ¿No se siente más sensible también?

—Sí.

—Por supuesto. Enamoramiento agudo tiene usted…

—¿Y no se puede hacer nada doctor? ¿No me pueden extirpar las mariposas aunque sea?

—No. Lamentablemente no hay remedio. Sé que esto es duro para usted, pero no se puede hacer nada. Le voy a recetar unas pastillas que le van a dar valentía, y así se anima a hablar con la señorita… Digame, ¿sabe si es correspondido?

—No lo sé. No estoy seguro.

—Bueno, de todas formas tómese las pastillas, una por día y se lo dice. Eso le va a ayudar a aliviar un poco los síntomas… Y si todo sale bien, usted podrá convivir con la enfermedad sin modificar su vida normal.

—¿Seguro, doctor?

—Muy seguro. Hay muchos casos de gente enamorada que tiene sin ningún problema un ritmo de vida muy normal. Tranquilo, ¿sí?

—Bueno, se toma las pastillas y si los síntomas se le agravan, me viene a ver de vuelta y vemos qué hacemos, ¿sí?

—Muchas gracias doctor.

—De nada. Ah, llévele unas flores, que esas cosas ayudan, ¿eh?

—Entendido. Gracias, doctor, hasta luego.

—Hasta luego.

5 respuestas:

  1. Es la mejor enfermedad!!
    Ojalá no te cures!

    Besoos
    ResponderEliminar
  2. si las flores ayudan pero pedí que te inyecten paciencia también por si las moscas ;)
    ResponderEliminar
  3. eeeeeeeeeea Felix!
    el bichito del amooooorrrr!
    XP
    ResponderEliminar
  4. Este post me hizo acordar a lo que decía un amigo:
    "¿Estás enamorado?... no te preocupes, ¡¡ya se te va a pasar!!"

    Abrazotes!!
    ResponderEliminar

Haga su comentario acá abajo, está permitido y recomendado por 8 de cada 10 dentistas que recomiendan Cenzodine y 8 de cada 10 gatos que prefieren Güiscas y 8 de cada 10 peluqueros que recomiendan Cedal