—Che, Marina.
—Decime… ¿Qué pasa…?
—Te tengo que decir algo… este… Yo… Yo sé que nos conocemos hace poco y bueno, sé que es pronto para pedirte esto…
—Ay, por Dios… ¿Qué cosa? Decime, decime, decime…
—¿No me prestas monedas para viajar?
—¡NO!
El dinero mercancía, como dije en una entrada anterior es aquel que tiene un respaldo en bienes, es decir, monedas de oro, de plata, sal en la antigüedad, ganado, etc. El dinero que usamos nosotros es el dinero signo, y su valor no está dado por las mercancías si no por el poder del Estado, y es emitido por este y su valor está por la aceptación de la sociedad como dinero.
¿A qué viene la lección de economía? Primero para que vean que de verdad estoy estudiando economía y que voy bien. Segundo para hablar de las monedas, esas preciadas piezas redondas de aleaciones metálicas que tanto dolores de cabeza nos dan. Que no se consiguen ni en pedo y que para conseguirlas hay que tener la astucia de un zorro mínimamente. Y que encima si le pedís a alguien monedas, no sabés cómo reacciona. Hay de los que dicen “no tengo, si tuviera te daría”, y seguramente será verdad, pero es mentira eso de que si tienen te van a dar, lo hacen para quedar bien. Hay de los que dicen “disculpame, no tengo”, y o realmente no tienen una mierda o tienen y no te quieren dar. Y por último están los que tienen y te dan con mucha tranquilidad porque les sobra y hasta te preguntan “¿te alcanza con eso? Mirá que tengo, ¿eh?” y vos ves con la envidia que te corroe por dentro que su monedero reboza de monedas. Y entonces ves cómo esa persona tiene privilegios en cuestiones monedísticas porque tiene un acceso “alternativo” a ellas, como ser cajero o colectivero.
En fin, las monedas son hoy en día un tipo de dinero que es mercancía como el antiguo, tienen valor en sí mismo por ser monedas porque sirven para viajar en bondi, y hacen demasiada falta. Y uno no se las pide a cualquiera, hay que tener cierta confianza para pedirlas. Me pasó con gente que recién conocía y no me daba el cuero para pedirle que me prestara monedas. Entonces, al banco, aunque nunca tengan monedas… A ver Cristina para cuándo las tarjetas magnéticas que funcionen en todos los bondis.
jajajaja, muy buena la gráfica.
ResponderEliminarTienen monedas y no las dan!!!!
Saludos!
No funciona la tarjeta SUBE?
ResponderEliminarCreo que una vez te conte que colecciono monedas y estoy pensando seriamente guardar ya desde ahora algunas monedas!
ResponderEliminarY me re jode el vuelto en caramelos!!
Yo soy de las que siempre tienen monedas .__. No sabia que uds nos envidiaban (?) xD hahahahaha.
ResponderEliminaryo tambien quiero tarjeta en todos lados! no podemos ser tan prehistoricos =(
ResponderEliminarpobre marina!
yo si tengo monedas, las doy sin problemas, pero únicamente si me piden, porque asi nomas no estoy por dar tal valioso tesoro ;)
ResponderEliminarEs cierto, que bueno estaría las tarjetas magnéticas para los colectivos, se acabarían toodos los problemas, o al menos monetarios...