25/08/2009

Contradicciones (Monólogo Interior)

Esto es un mal signo. No sé de qué escribir entonces dejo a mi mente fluir y decir gansada tras gansada hasta completar una entrada relativamente larga. Aunque en realidad como siempre digo, lo que importa es el contenido, pero como de eso mucho no hay acá entonces como que se diluye un poco esa idea y me contradigo para no faltarme el respeto con eso de que todo el tiempo nos vivimos contradiciendo.

En realidad no es malo contradecirse a mi entender. Obvio, uno tiene que reconocer y ser franco con uno mismo. Si uno dice: “para mi que el Tumblr es una mierda” y después se hace la cuenta de Tumblr, uno tiene que se hacerse cargo que un par de meses atrás dijo eso. Y entonces vengo, me planto, pongo un pie en el suelo, estrolando mi zapato con el piso provocando que Luna que duerme al lado mío se despierte y con cara de dormida me diga: “¿pero vos sos pelotudo o qué?” La cosa es que me hice mi Tumblr, que yo pronuncio como tumbler, aunque en realidad se pronunciaría algo así como “tambler” que me suena a tambo, mientras que lo primero me suena a tumbero. En fin, Tumblr es un híbrido entre un blog convencional con Twitter y un poco de Fotolog también. Es un sistema de blog con followers al estilo Twitter. ¿Y qué tiene que ver con Forrolog? Pues que hay mucha foto, pero foto artística, HQ, como lo era Fotolog en un tiempo muy lejano en la mencionada cuarta dimensión física.

En fin, si a alguien le interesa me buscan en http://frioeterno.tumblr.com. Que ahí estoy bloggeando cosas que no posteo en este blog no sé por qué, por fiaca quizás. Porque lo bueno es que si uno quiere compartir algo, le manda reblog y ya te postea todo enseguida sin tener que bajar la foto ni crear una nueva entrada y bla bla. Digamos que en eso estará su atractivo, que permite hacer mucho de una manera simple.

En fin, reconocí mi contradicción y ahora por eso puedo decir con orgullo que me retracto. Volviendo a lo que decía antes, es bueno contradecirse y admitirlo, eso muestra que uno creció, que uno analizó y sacó nuevas conclusiones y se dio cuenta que lo que creía no era tan así como lo creía. Hay que desconfiar de todo, siempre. No hay verdades absolutas, o al menos eso han estado buscando filósofos durante milenios y sólo dejaron como legado libros y libros para que estudien nuevos ingresantes a la carrera de filosofía y que dicen básicamente que no han podido llegar a la verdad absoluta. Entonces nos tenemos que conformar con pequeños pedacitos de verdades a medias y de ahí construir nuestra propia verdad. Que por ahí de verdad no tiene nada excepto que es nuestra. De ahí que haya discusiones, las verdades son muchas y muchas veces irreconciliables. Lo importante es ser autocrítico y también tolerante. Si yo creo que en Dios, báncatela y dejame ir tranquilo a la Iglesia a rezarle a una imagen. Y tampoco yo tengo que ir asustando a todos los ateos ni tampoco romperles las pelotas porque no quieren poner un pie en una iglesia a menos que sea porque un pariente tomó la comunión o se bautizó.

Hay que aprender a aceptar que muchas cosas que decimos se nos pueden volver en contra. La cosa es aceptar que se nos volvieron en contra, reírnos un poco de los boludos que fuimos (o somos) y seguir contradiciéndonos. Al fin y al cabo la vida es una gran contradicción: uno existe para algún otro día dejar de existir.

0 respuestas:

Publicar un comentario

Haga su comentario acá abajo, está permitido y recomendado por 8 de cada 10 dentistas que recomiendan Cenzodine y 8 de cada 10 gatos que prefieren Güiscas y 8 de cada 10 peluqueros que recomiendan Cedal