—Pelotuda, ¡me asustaste!
La persona del sobretodo se quitó los lentes y el sombrero, y al fin pude notar una cabellera azul y una cara familiar: Vanya.
—¿Te asusté? No era mi intención. Simplemente tengo que tener cuidado de que no me descubran y menos que me vean junto a vos. Además te avisé que en trece días iba a venir…
—Pero no pensé que ibas a aparecer acá… Ahora que lo pienso, ¿cómo carajo me encontraste?
—Siguiéndote por supuesto. Siguiendo tu rastro de energía.
—¿Mi rastro de energía?
—Exacto. Como sabés, todos aquellos que manipulan energía es porque tienen un nivel alto de energía que circula en su cuerpo. Ese nivel se manifiesta cuando pelean, y es una energía que puede ser detectada por otra persona que use energía. Sin embargo cuando no pelean el nivel es mucho más bajo, pero aún es detectable. Alguien con una buena agudeza para sentir energías puede encontrar hasta los pequeños rastros de energía que hay en seres humanos ordinarios. ¿Entendés?
—Más o menos.
—¿No te pasa a veces que sentís cuando estás cerca mío una sensación como de calor?
—¿Como un calor que no te quema?
—Exacto. Esa sensación es la energía. Se dice que cuando sentís energía oscura sentís una especie de frío que no enfría. ¿Entendés?
—Tiene sentido… Digamos que si sintiera el fuego, sentiría calor, el agua, humedad, el viento, una brisa y la tierra… ¿Qué sentiría?
—Ni idea… Nunca sentí ninguna energía elemental, ya no existen, así que no sé.
—Entiendo. Decime… ¿Para qué viniste?
—Para enseñarte.
—¿Enseñarme? ¿Qué me vas a enseñar?
—A dominar tu energía.
—¿Dominar mi energía?
—Exacto. Actualmente sos el blanco de muchos enemigos que van a perseguirte por ese diamante oscuro que llevas dentro tuyo. Será esencial que aprendas a dominar tu energía a voluntad, para al menos defenderte.
—Pero… ¿Y ustedes qué? ¿Me van a dejar solo?
—No. Pero si al menos no sabés defenderte, una pelea no demasiado complicada como la que tuvimos contra el espía podría convertirse en la muerte.
—O sea que por culpa mía te metiste el problemas.
—Lamento admitirlo, pero sí. Si vos no hubieras estado, o al menos hubieras sabido defenderte podría haber acabado con el espía fácilmente.
—Claro… Y el otro chico, ¿cómo se llamaba?
—Catriel.
—Claro, tuvo que intervenir por eso. Hicimos intervenir a alguien más fuerte cuando vos tranquilamente podrías haberlo hecho.
—¡¿Catriel más fuerte que yo?! ¿Me estás cargando?
—¿Qué dije ahora?
—¡Catriel es más débil que yo! ¡Que te quede muy claro!
—¡Perdón! ¡No sabía!
—Bueno, ahora lo sabés.
No me había dado cuenta de que ese comentario había enfurecido mucho a Vanya. Pero enseguida volvió a sonreír e hizo como si nada hubiera pasado. Me tomo de las manos y me dijo:
—Vamos a empezar. Lo que primero tenés que aprender es a sentir tu propia energía. Si no podés sentir la energía vital que corre dentro tuyo, te será más difícil sentir la de un enemigo o aliado.
—¿Y eso cómo lo hago?
—Respirando.
Leí maestra y pensé que ibas a hablar de alguna linda señorita que te enseñó en primaria =P
ResponderEliminarYo quiero canalizar mi energía en algo positivo.
Como comer helado o algo así.
Alguien está conmigo?
Colgado lo mio!
Besiitos ajaja