04/10/2009

Cuestiones metafísicas: Morir, vivir y ser

Uno puede morir de muchas formas. Mañana te morís de un infarto en el medio de la calle y se acabó tu vida. Cruzás mal una calle y te atropella un auto. En la esquina te matan para robarte. Te agarra cáncer, SIDA o la gripe A. Enchufás algo con los pies mojados y te electrocutás. Te volvés un adicto a las drogas, al alcohol o al tabaco. Chocás con el auto. Y mil formas más. Se puede morir impredeciblemente de muchas maneras, dentro de tu misma casa hay muchas cosas que te pueden llegar a matar.

Mi abuelo murió de cirrosis, mi abuela de un paro respiratorio. Mi tío de un ataque al corazón. Un primo murió de hantavirus por vivir en malas condiciones higiénicas. Mi hermano murió con algunos días de vida nomás. Mañana morirán mis padres y mis hermanas, o moriré yo antes que ellos, y ninguno de nosotros sabrá cómo ni cuando. Los ya mencionados difuntos lo ignoraban también cuando estaban vivos.

Uno puede ser procreado de muchas formas también. Una noche dos adultos que eran pareja decidieron que querían ser padres. Esa misma noche, dos jóvenes adolescentes sin experiencia se entregaron a la lujuria sin medir consecuencias. El día después la pastilla no funcionó. Un día oscuro, un desgraciado enfermo violó a una pobre mujer. Y mil maneras más. Uno puede nacer bajo circunstancias variadas.

Uno puede ser rico e infeliz. Otro puede ser pobre y feliz. Otro puede ser político, otro periodista, otro rey, otro campesino. Uno puede ser ignorante y analfabeto y otro puede ser un letrado y estudioso. Uno puede ser de izquierda y otro de derecha. Uno nazi y otro fascista. Uno judío y otro budista. Uno proletario y otro patrón. Uno fiel y otro santo. Uno hombre y otro mujer.

La vida y la muerte son variadas, pero algo es seguro, la muerte es más democrática. A todos nos llegará de distintas maneras, pero todos moriremos de la misma manera, nos desintegraremos y dejaremos la existencia. Algunos podrán seguir viviendo en partes dentro de otras personas, otros serán cadáveres pudriéndose en la tumba. Y otro irá al paraíso, otro al infierno y otro reencarnará para alcanzar el nirvana. Otro será un alma errante en la Tierra.

Morir, al fin y al cabo es el final, pero también es la salida de algunos cobardes suicidas. Vivir, en cambio es asumir los desafíos frente a un mundo plagado de peligros, de enfermedades, de muerte, de violencia, de intolerancia. Pero si se logra superar eso quizás se encuentren pequeños destellos de felicidad que darán a la vida un poco de sentido. Aunque algunos digan que la raza humana se extinguirá y aunque parezca cierto que en millones de años todo lo que conocemos no existirá y parecerá que nunca existió, hoy todo eso existe. Estamos asumiendo el riesgo de morir a cada momento, de vivir en cada respiro, de ser algo, de existir para algo, para alguien.

Dentro de unos pocos años (al fin y al cabo no son tantos), cuando llegue nuestra hora, veremos que todo lo que pasó de alguna forma u otro tuvo un sentido o no. Mientras hoy soy un joven sentado escribiendo esto, también pude haber sido cualquier otro ser humano más o menos afortunado sintiendo algo igual o distinto. Así me doy cuenta de que no soy nada dentro de esta cápsula que llaman cuerpo, y que algo más debe haber más allá, aunque me lo diga solo para convencerme de que todo esto tiene un sentido o tendría que tenerlo.

Hoy me toca vivir, mañana me tocará volver a ser yo. Y pasado… y pasado no sé. Y mientras tanto, seguimos viviendo.

4 respuestas:

  1. me encanto... clap clap clap! (aplausos)

    ResponderEliminar
  2. Leí unas cosas en Filosofía que me encantaron. Nos pasamos la vida intentando olvidar que vamos a morir, entonces buscamos distracciones y así no sufrimos pero a la vez no sentimos "nada".

    Algo de cierto tiene.
    Pensar en la muerte me aterra.
    Pero igual el pensamiento de Pascal es medio cerrado, pasarme la vida pensando en mi condición, es posible, pero no es lo único que importa.


    No sé, hablar de la muerte me llevo a eso =P
    Muy lindo texto gordo.

    Cuidate !

    ResponderEliminar
  3. Buen post, la vida y la muerte, el pasado y el futuro, siempre los mismos dilemas.Esos que te atrapan y te obligan asentirte estresado, nervioso, a veces angustiado.
    En definitiva, cuando la muerte te sorprenda, no tendras tiempo de hacer un balance, se terminara y punto; mientras propongo una practica que nos puede alejar de estos pensamientos, primero no dejarse atrpar por ellos, darse cuenta cuando te estan asaltando y abrir tu mente para darles salida y segunda y principal vivir el ahora que es lo unico que tenemos, que nadie te puede arrebatar que lo podes disfrutar si aprendes a captar su belleza.

    ResponderEliminar
  4. uno de los mejores posts que he leído en mucho tiempo... felicitaciones mr. Lencina

    ResponderEliminar

Haga su comentario acá abajo, está permitido y recomendado por 8 de cada 10 dentistas que recomiendan Cenzodine y 8 de cada 10 gatos que prefieren Güiscas y 8 de cada 10 peluqueros que recomiendan Cedal