19/10/2009

La gente

Hay un ser extraño, grande, imponente, poderoso y por sobre todas las cosas, absoluto. Él dice, hace e impone los usos y costumbres, es quien tiene la opinión correcta sobre todos los temas de la vida, es quien sabe todo, o al menos lo sospecha. Es un ente monstruoso, pero sobre todo masivo y con el que tratamos todos los días, a toda hora, en todo momento, en todo lugar. Es ese ente llamado la gente.

La gente dice esto. Y debe ser verdad. La gente usa esto. Y debe ser bueno. La gente opina esto. Y debe tener razón. Eso es algo como la gente. Y debe ser algo bueno. Si alguien está junto a la gente, debe ser alguien bueno… ¿Pero de qué gente habla? ¿De mi, de vos, del vecino o del tipo que está cruzando la calle con su perro allá en la esquina?

La idea de “la gente” es una abstracción que intenta demostrar de alguna forma qué dice el conjunto de la sociedad, la opinión pública. Podría ser “el pueblo”, “la sociedad”, “la población”. Pero la gente tiene un matiz distinto, especialmente en los medios. Casi como un latiguillo muchos periodistas dicen: “la gente lo dice en las calles” para referirse a lo que sea y tener un argumento “válido” acerca de aquello que discuten. Porque si la gente lo dice en las calles debe ser verdad. “La gente pide que renuncie”, ¿cuándo y en qué momento se junto “la gente” para ponerse de acuerdo en eso? No sabemos, pero la gente no miente jamás y por supuesto, la gente jamás se equivoca.

Y por supuesto, jamás te pongas en ridículo frente a “la gente”, que es… ¿dos tipos que te miran cuando hacés alguna pavada por la calle y que quizás jamás te vuelvas cruzar en la vida? Y más vale que te pongas algo como la gente, porque la ropa que usás no es aceptada por la gente o peor aún no está a la moda. Una moda que, ¿quién la inventa? ¿Un tipo que tuvo la idea genial de que todo el mundo use el color uva esta temporada?

Como decía Barthes, el mito es un habla, es una idea que sale de la nada y que parece que siempre estuvo ahí, ahistórica, inmaculada y perfecta. La gente es ese mito supremo que lo dice todo cuando a la vez nadie lo dice. Las encuestas, por ejemplo, muestran la opinión de “la gente”. Esto sin tener en cuenta que las encuestas son un poco parciales porque toman una muestra de gente que se va a encuestar, lo que significa que es una parte de “la gente” y no toda “la gente”. Sin embargo si yo hago una encuesta sobre si tendría que haber mano dura en la Recoleta y un 80% dice que sí, esa es la opinión de “la gente”. Y esto siendo nobles y no desconfiando jamás de las magnas encuestas de los medios de comunicación, ni diciendo que fácilmente se puede inventar una encuesta mandando porcentajes que me favorezcan, ¿no?

Porque la gente lo sabe, lo dice y lo siente. Y debe tener razón, seguramente.

2 respuestas:

  1. C'est vrai ("es verdad" para los que no sabemos francés ;)). Pero bueno, o matamos a "la gente" lo que implica necesariamente el suicidio o el mutuo asesinato porque todos, mal o bien, somos gente, y pertenecemos a ese monstruo inmenso y políglota (aunque es corrector me diga que no existe esa palabra). O no le damos pelota y nos cagamos en "la gente" y sólo tenemos en cuenta a la gente que nos importa, que no necesariamente son todos nuestro familiares y amigos, sino tan sólo aquellos cuya opinión merece nuestro respeto y/o atención.

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  2. Yo pienso bastante cercano a eso, pero a veces prefiero no pensarlo. Verás, mi profesión va a requerir de la gente; no en el sentido de usarla o venderle cosas/sueños/etc., pero sí en el de que me usen a mí y a mi tiempo.
    Por desgracia, no seré prostituta... seré oncóloga.
    (xD)
    Te amo, pibe. Hace meses que no leo blogs, y siempre que vuelvo a ojear el tuyo encuentro todo de mi agrado.
    Seguí así. Paz.

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