Hace más de un año, había llegado a la conclusión sobre la utilidad de las novias. Esta fue la conclusión:
“La única y real utilidad que le veo a tener novia/o es que cuando viajas en colectivo un sólo asiento es suficiente, uno va sentado a upa del otro.
Y cuando viajan en un asiento doble, si tenés sueño te apoyás en el hombro del otro sin culpa y sin tener que hacerte el boludo.”
(Yo no soy de los que se apoyan en los hombros de desconocidos, pero me ha tocado que algún desconocido se apoye...)
Y luego hubo otras ideas que me dieron los lectores en aquel entonces:
- Ra: te llevan las cosas en la cartera cuando salís.
- Gabriel: te comentan en el blog fielmente.
- Jes: que tenga auto y podamos volver de cualquier lado a cualquier hora sin preocupación.
¿A qué quiero llegar con todo esto? La respuesta que le di Jes sobre su idea:
“Bueno, pero el auto lo suelen tener los hombres, no las mujeres. En ese caso tener un novio tiene una ventaja más.”
Y no, me equivoqué (una vez más), mi novia sabe manejar (de hecho yo no) y me llevó a muchos lados, aunque el auto es de su padre, pero igual. La cosa es que además de derrocar mi propia teoría machista, demuestra que era (¿era?) un amargado de mierda. Y que ahora soy todo lo contrario, ¿nunca un sano equilibrio yo, no?
9 respuestas:
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