Son cosas que pasan. Es lo que dicen, pero vos qué sabés si pasan o no. No viviste todas las vidas de los demás, ni siquiera terminaste de vivir la tuya. Pero tampoco le vas a decir, “esperá que me muera y te digo si son cosas que pasan”. Entonces vos decís, sí, son cosas que pasan, y te la bancás como un duque.
Entonces te tragás la tristeza y a la noche sentís que no tenés que estar triste porque está mal. La gente tiene que estar feliz y contenta todo el tiempo. Sos un boludo por sentirte mal, por estar deprimido. La gente normal no se deprime, jamás. La gente supera sus problemas, como en la ficción. O sea que todos los demás son la ficción y tu vida real es la única vida miserable del mundo. Sos un parásito social que se hace el interesante y se pone triste para llamar la atención.
Y no podés evitarlo, a la noche te ponés a llorar, abrazás la almohada hasta que está toda húmeda y te das cuenta de que quizás alguien te escuchó llorar desde la pieza de al lado, o quizás el vecino, o el tipo que pasaba justo por ahí.
Pero no. En realidad todos lloramos alguna vez por ese amor que te abandonó, o por ese amor no correspondido. Algunos lloraron con Bambi, otros no. Pero lloramos con otras películas más tristes o más emotivas o no. Te dio un vuelco en el corazón y mucha bronca desaprobar esa materia o perder ese trabajo. Ese accidente te cambió la vida para siempre. La muerte de ese ser querido te marcó a fuego. Y está bien que eso pase, porque son cosas que pasan.
La tristeza no es mala, simplemente es un estado del alma. Además la tristeza llega a nuestras vidas para desafiarnos. Trataremos de superarla, nos hará más fuerte si no nos mata. La tristeza es el motor para buscar la felicidad.
Entonces no dudes en llorar y en sentirte mal. Si algo es verdad es que antes estuviste triste y se te pasó, más o menos, pero se te pasó. Y ahora estás sonriendo o no, y es porque seguís luchando en contra de esa tristeza. Porque sabés que algún día se va a ir, y otra vez sonreirás y querrás a todo el mundo y dirás cosas estúpidas a gente que está triste.
O simplemente tragarás saliva y seguirás para adelante.
"Después de todo, pese a todo, hay una alegría extraña, desbloqueada, en saber que aún podemos estar tristes."
ResponderEliminarSaludos!
No se que te paso, pero espero que andes bien.
ResponderEliminarY: la tristeza no tiene fin a veces...
Creo, justamente que lo malo de la tristeza, más allá del estado en sí mismo, en negarla, esconderla, reprimirla...porque quizás, el primer paso para superarla es asumirla y dejarla ir...
ResponderEliminarTe mando un abrazoteeeee