27/10/2010

La muerte no es censada

La muerte, ese ente oscuro que nos llevará a todos. Hoy se llevó a otra persona más, porque a ella no la censan y tiene que seguir laburando, por supuesto. Y hoy se llevó a un presidente que para bien o para mal, como cualquiera quiera verlo, cambió el estado de la política en la Argentina. Después de Kirchner, la política argentina tomó otro rumbo, casi entrando por una ventana a la presidencia, nadie jamás se hubiera imaginado todo lo que vino después. Caracterizado primero como una marioneta de Duhalde, se fue independizando de su titiritero, creando él mismo sus propios hilos que mover.

La muerte de Néstor Kirchner cambiará la política como hoy la conocemos. La pregunta es, ¿para bien, para mal? ¿Y ahora qué pasa? Sólo algo se puede sacar en limpio y es todos los amores y odios que despertó entre el pueblo, esa dualidad prototípicamente peronista que generó. Esa que hace que hoy haya mucha gente condolida, al punto del llanto, lamentándose por la muerte del ex presidente y otra gente contenta, festejando la muerte del ex presidente y profiriendo insultos. Pienso que esto es resultado de lo que generó el mismo Néstor, esa discusión polarizada, bien estructuralista.

De todas formas no creo que si se muere otro político como Me*em o Duhalde o Macri se generen tanta repercusión, tantos amores y odios y tantas discusiones. Kirchner en particular logró sembrar una vez más una discusión activa de la política tanto de parte de sus seguidores y de sus detractores, en más o menos grado querer comprometerse políticamente tanto para seguirlo como para criticarlo y eso me parece loable. Todo lo demás, bueno, lo dirán los libros de historia dentro de algunos años.

Y al final, todos nos vamos a ir. Pero ahora que quedamos, tenemos que seguir. ¿Y ahora a dónde vamos? Y eso lo decidimos nosotros también con nuestras actitudes, con nuestro compromiso político (o no, y después haciéndose cada uno responsable de eso). Cada uno decidirá apoyar o no a la presidenta, cada uno decidirá o no después a quién votará, qué dirá y por demás.

En particular, y para que quede bien clara mi posición, yo apoyaré a la presidenta, yo estaré el luto y me indignaré al leer a aquellos que estén felices por la muerte de una persona. No me parecerá bueno ahora que ha muerto el presidente, ya de antes me parecía bueno en muchos sentidos, aunque también soy consciente de las falencias, no soy un ciego seguidor. De hecho no me gusta el mote de oficialista o kirchnerista, pero sé que me lo gano por ciertas actitudes políticas que asumo y me hago responsable. Pero también crítico, también veo lo negativo, porque si uno es siempre positivo y ve sólo lo bueno se convierte en un parcialista 678. Ahora sólo estoy de luto y me inquieto por saber qué será lo que viene en materia política. Ojalá que todo salga bien, por el bien de todos.

2 respuestas:

  1. no soy mucho de opinar sobre politica, pero espero que todo se mejore y que la flia lo llebe de buena manera!

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  2. Iba a hacer un post, pero me conformo con este.

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