04/06/2011

Caja de Pandora, ep. 1

Ocurre que hay días que uno recuerda ciertos otros días. Cuando, uno sabe, es todavía joven pero el tiempo ha pasado, ya no es tan joven como antes, empieza a recordar cosas de días, meses y años atrás en el tiempo. Entonces me encuentro destapando una pequeña caja de Pandora que guardaba en un rincón de mi armario y miles de ideas y recuerdos me inundan la mente.

Tantas cosas que he guardado, hay cosas que cuando las miro, decido desecharlas inmediatamente y por dos razones: o porque ya no recuerdo que significaban, o sea que su densidad recordatorio se redujo drásticamente o porque ya no es conveniente guardar ciertas cosas porque su densidad recordatoria sigue latente pero su densidad de significante se redujo drásticamente. Y un pequeño grupo de cosas que realmente no son recuerdos pero las guardo ahí vaya uno a saber por qué.

De este último grupo de deshago de dos cajas de MP4 que tuve durante mi vida, uno regalado, uno comprado. Ninguno de los dos existe actualmente, así que no sirven para nada.

Del grupo de las cosas desechadas decido tirar pertenecientes al primer grupo tiro un sobre de sal, uno de azúcar y unos boletos de colectivo cuya fecha no me parece relevante, dejo una bolsa llena de tizas que guardo del 2007, con tizas que junto desde el 2005. Del segundo grupo de lo desechable decido arrojar cartas, cinco o seis, que leer ya me produce cierto rechazo, además de una bolsa con papeles de caramelo y chocolate vacíos, y otro papel que contiene una especie de conversación en papel. Todos estos últimos elementos decido tirarlos porque siento que guardarlos no tiene ningún sentido, uno ha seguido adelante con su vida, y guardarlos significaría querer conservar algo de un pasado finalizado.

Quedan las cosas guardadas, que son muchas y de las más variadas, muchas me dejan sonrisas, y otras un gusto medio raro entre triste y nostalgia. Los trazos ajenos formando letras dicen muchas cosas que uno trata de contextualizar para comprenderlas mejor.

De esas cosas hay algunas que me llaman la atención:

Una trozo de cinta adhesiva de papel doblado al medio que tiene mi nombre completo, mi fecha de nacimiento, y el año 2006. Está arrugado un poco, y tiene la letra de mi madre. Lo veo y casi me pongo a llorar. Es la culpa retroactiva (bueno, todos los sentimientos que me produzcan ver los elementos de la caja serán retroactivos en algún sentido). Culpa de recordar el momento en que ocurrió que el papel terminara arrugado. Yo era adolescente y bastante irritable, como ocurre generalmente a esa edad y más con los padres. Mi madre, inocentemente, escribió con birome verde todos los datos mencionados, y en un gesto algo simpático pegó el pedazo de cinta en mi brazo. Molesto, grité "¡salí", tomé la cinta, la arranqué de mi brazo, la hice un bollo y la tiré al piso. Ella, enojada por mi reacción, pero más porque la había lastimado, se fue. Noté su tono lastimoso y vi el papel echó un bollo en el suelo y lo abrí y vi mi nombre y mi apellido y todo, que yo antes no había visto y me di cuenta que era una especie de "regalo". A mi madre siempre le gustaba escribir en cuanto papel encontraba los nombres de sus hijos, así como una quinceañera escribe el nombre de su primer noviecito por todas partes. Esa cinta era solo eso, era su amor, y yo lo desprecié. Me sentí un imbécil por haber actuado así. Recompuse el papel, lo doblé al medio y lo dejé en el escritorio. Me sentí muy culpable por haberla lastimado. Tiempo después me reencontré con el papel en el escritorio y recordé lo mal que me había portado. Pensé en aquellos hijos sin sus madres diciéndome imaginariamente que ellos darían todo por tener a su madre haciendo esa pavada que hizo conmigo, con ellos. Pensé en el probable día en que ella ya no estuviera conmigo y casi lloré otra vez, y como recordatorio de eso, de no ser tan cabeza dura, y más cariñoso y cuidadoso con ella, entonces guardé el papel en la caja.

1 respuestas:

  1. Bueno yo tambien tengo cajas jeje y cuando las reviso lo unico que encuentro es cosas inservibles o cosas que me traen recuerdos fuertes. En ambos casos las boto a la basura jaja

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